El aula es un espacio de formación individual teórica y práctica, que permite hacer demostraciones para grupos de dos a cinco alumnos. El alumno dispone de todo el material necesario para aprender de cara a la realidad profesional. La clase dura seis horas sin otra actividad que cocinar y recibir información. El alumno no tiene que preocuparse de la mise - en - place ni del lavado de los utensilios. Al final de la clase, se degustan los preparados elaborados durante la sesión y se dialoga sobre los resultados obtenidos, los logros y los campos a mejorar.

La relación es muy fluida y se aprovecha al máximo, gracias a la proximidad que ofrece la enseñanza particular. Los resultados se aprecian rápidamente y el seguimiento en todas sus facetas es muy eficaz.

El hecho de estar apuntado a un curso abre al alumno, un sinfín de posibilidades de acceso a múltiples actividades relacionadas con la gastronomía y la profesión (viajes, contactos, visitas, actos de ámbito internacional, stages en restaurantes del más alto nivel en España o en el extranjero ).